Becky Rudkin, paciente que padece este trastorno afirmó a través de un documental de Newsbeat y BBC Threeetransmitido en 2017 que esta enfermedad es uno de los "trastornos alimenticios más peligrosos del mundo".
"Sigo viva y aún conservo mis pies. Son dos de las cosas más importantes para mí considerando el daño que podría haberme hecho a mí misma", expresó Becky.
Gemma, de 22 años, diagnosticada de diabetes tipo 1 cuando tenía 12 años, explicó que "no inyectarse la insulina es adictivo" puesto que pueden comer cualquier alimento y perder peso.
Esta enfermedad se da en los pacientes con diabetes tipo 1, que le temen a la insulina que necesitan puesto a que esta provoca aumento de peso y al no usarla aumenta su nivel de azúcar en sangre, lo que está asociado con graves trastornos en la salud: ceguera, daño permanente a los riñones o daños en el sistema nervioso.
Esta condición no esta reconocida médicamente, sin embargo, en Reino Unido se aprobó un financiamiento de más de US$1.5 millones para que los científicos puedan realizar un plan de tratamiento eficiente para las personas con este desorden alimenticio que en los casos más graves puede causar la muerte.
Fuente: Globovisión|El Comercio|ER














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