Nueve personas murieron este lunes en un ataque armado en una zona rural del municipio de Algeciras, en el suroeste de Colombia, informó la Defensoría del Pueblo.
Hombres armados irrumpieron en una vivienda rural y "acabaron con la vida de ocho hombres y una mujer", agregó en Twitter la institución que vela por los derechos humanos, sin referirse a los motivos o responsables de la agresión.
Según la ONG Indepaz, se trató de una masacre ocurrida en una finca que ya había sido atacada en el último año.
La organización independiente aseguró que con esta acción se elevan a 41 las matanzas - homicidios de tres o más personas en el mismo hecho- en lo que va del año.
En el mismo sitio murieron el año pasado siete personas, entre ellas dos menores de edad, en ataques similares al reportado este lunes.
La personera de Algeciras, Gelvi Esther Cabrera, declaró al diario El Tiempo que esta mañana había recibido un reporte de los habitantes de la zona, quienes denunciaron que "habían escuchado disparos, muchos, en la finca de la familia Barrera, pero que a ellos les daba miedo ir".
Cabrera aseguró que los miembros del Ejército se desplazaron a la zona para hacer la verificación del hecho, y solo ha podido constatar que "hay nueve cuerpos". "Hoy empezaba la recolección de café, así que no sabemos si son gente de acá o si llegaron para la temporada", apuntó la funcionaria.
Aparentemente, la familia es muy conocida en la zona porque el año pasado habría sido desplazada. Según Canal 1, el propietario es Álvaro Barrera, padre de un reincorporado de las extintas FARC, quien presuntamente trabaja como escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP)
El ministerio de Defensa no confirmó el número de muertos pero sí el envío de tropas del Ejército a la zona, "para que junto a la Policía de Colombia y la Fiscalía se verifiquen e investiguen los hechos". La cartera dirigida por Diego Molano calificó la masacre como un "homicidio colectivo".
Según el director de la Agencia Prensa Rural, René Ayala, el uso excesivo de la fuerza por parte del Gobierno complicó el diálogo con los manifestantes. “La situación en Colombia es muy complicada. Hay una crisis social que ha desatado una gigantesca movilización, [mientras] que la respuesta ha sido una violencia excesiva por parte de las unidades de la Policía del Estado y el cierre de alguna manera de la posibilidad de escenarios de diálogo, que permitan en lo local, en lo regional, en lo nacional, superar esta crisis, que ya ha dejado un sinnúmero de jóvenes muertos, casi 50 personas muertas, muchísimos heridos, mutilados, personas desaparecidas, personas detenidas ilegalmente”, declaró.
Tercera masacre en la misma finca
En un tuit publicado minutos después de que se conociera la noticia, Indepaz precisó que la masacre ocurrió en la finca Palmira, vereda Quebradón Sur. "Ésta sería la tercera masacre que se desarrolla en esa misma finca", detalló la organización.
La versión que maneja Indepaz es que hombres fuertemente armados irrumpieron en la finca, cerca de las 7:30 de la mañana, y asesinaron a las víctimas, entre ellas, dos menores de edad. El lugar ya habría sido escenario de masacres, en julio y septiembre del año pasado, cuando se produjeron matanzas que dejaron un total de siete muertos.
En 2020, la Defensoría del Pueblo emitió una segunda alerta en el mismo municipio, tras la primera expedida en 2018. En esa zona, según los relevos de las organizaciones de derechos humanos, operan estructuras de las llamadas "disidencias" de las FARC, conformadas por hombres armados que no se acogieron al acuerdo de paz firmado en 2016 con el Gobierno colombiano.
Huila es una de las zonas más conflictivas del país, ya que debido a su ubicación, conecta el centro con el sur de la nación suramericana, y hay grupos armados que se disputan con fuego su predominio, lo que ha dejado a lo largo de los años un saldo de casi 200.000 hechos victimizantes.
Con información de El Tiempo
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