La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), el Southern Poverty Law Center y el Centro por los Derechos Constitucionales se altercaron contra la medida del presidente, al considerar que “atenta contra la Ley de Inmigración y Nacionalidad, así como contra la Ley de Procedimiento Administrativo”.
Bajo la nueva medida, los migrantes que cruzan de forma irregular la frontera no podrán solicitar asilo en el país y solo podrán hacerlo quienes entren por puntos de acceso autorizados.
La orden establece que la limitación estará en vigor durante al menos 90 días, que podrán ser ampliados, o hasta que se firme un acuerdo con México que permita a EEUU deportar directamente a su vecino del sur a los inmigrantes de terceros países que cruzan ilegalmente; un pacto sobre el que, según Washington, las conversaciones ya se han iniciado.
Fuente: Globovisión/DASG














0 comments:
Publicar un comentario