¿Por qué? Cuando nos lastimamos un miembro de nuestro cuerpo y lo dejamos inmovilizado, los músculos tienden a atrofiarse y a perder fuerza. Por esta razón, científicos de Canadá, confirman que si trabajamos los músculos en el miembro opuesto, evita este proceso.
Con anterioridad se habían llevado a cabo estudios que analizaban el fenómeno conocido como “espejo”, pero en esta ocasión, se llegó a una conclusión concreta y comprobable.
Jonathan Farthing, autor principal de la investigación, explicó que el entrenamiento cruzado puede provocar beneficios para la zona del cuerpo que está inmovilizada. De esta manera, se podrían diseñar mejores estrategias de rehabilitación.
“Probablemente tengamos que ejercitar múltiples grupos musculares en el miembro no inmovilizado, para preservar completamente el tamaño y la fuerza del miembro enyesado”, sentenció Andrushko.Fuente: Globovisión/AC














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