Aseguró que “pasan los siglos, pero la condición de ricos y pobres se mantiene inalterada, como si la experiencia de la historia no nos hubiera enseñado nada.
El papa asegura que, sin embargo, “el pobre nunca encontrará a Dios indiferente o silencioso ante su oración”.
“Se está siempre alerta para juzgarlos. No pueden permitirse ser tímidos o desanimarse; son vistos como una amenaza o gente incapaz, sólo porque son pobres”, criticó.
Y ante ello, clamó Francisco, “el corazón de muchos se cierra y se afianza el deseo de volverse invisibles. Así, vemos a menudo a una multitud de pobres tratados con retórica y soportados con fastidio”.
Fuente: Globovisión/EFE/KM














0 comments:
Publicar un comentario