"Este refrigerador está para todos, toma comida, deja comida. Esté a salvo y esté bien", se puede leer sobre la puerta de la nevera, colocada junto a la cafetería "Abracadabra", que cede el espacio y aporta la electricidad que necesita para funcionar.
Uno de los congeladores luce el dibujo de un rostro pintado por dos artistas locales y que se ha convertido en uno de los símbolos de esta iniciativa espontánea que ya cuenta con una veintena de fresqueras por todo Nueva York y que, según sus organizadores, también ha llegado a Los Ángeles y lo podría hacer a Chicago.
"La meta es que cada calle tenga un refri que sea organizado por la gente que vive ahí, que ellos se hagan responsables, que limpien, que hagan proyectos para los niños de su cuadra, para que todos se conozcan y así estamos compartiendo. También creamos más apoyo para la comunidad, especialmente en tiempos difíciles", cuenta a Efe Briona Calderón Navarro, una voluntaria de origen mexicano que colabora para que la iniciativa salga adelante.
Fuente: EFE














0 comments:
Publicar un comentario