“La Cuarta Transformación, como se autodenomino el Ejecutivo mexicano, es oxígeno para la democracia en el mundo”, dijó el exmandatario socialista ante unos 200 parlamentarios, acompañado del también expresidente colombiano, Ernesto Samper, reseñó El País.
Ambos expresidentes, de perfil progresista, fueron invitados a la puesta de largo de la Asociación Nacional de Legisladores de la Cuarta Transformación, un nuevo satélite de Morena creado hace apenas un mes.
El partido de López Obrador, que arrasó en las urnas hace un año y medio, controla por mayoría las dos cámaras parlamentarias. “Queríamos buscar a dos figuras que sintonizaran con nosotros y pudieran explicar la Cuarta Transformación desde fuera”, cuenta un portavoz de la asociación.
“¿Cómo la vemos desde fuera?, se preguntó Zapatero retóricamente durante su intervención, con afecto, por supuesto. Es una gran esperanza. México es seguramente el país más importante del mundo que vive una alternativa a la democracia desde la democracia.
De una democracia gastada, oxidada, a una democracia viva, renovada, fuerte y joven. La Cuarta Transformación es para mí algo menos que una revolución, pero algo más que una reforma. Es un renacimiento de México”.
En los últimos años, Zapatero (presidente entre 2004 y 2011) se malgastado en las tareas de diplomacia y de mediación internacional, especialmente en América Latina. Fue una figura particularmente visible en las negociaciones entre el Gobierno chavista y la oposición en Venezuela
Su último viaje a Caracas fue el sábado pasado, apenas unos días después de la negativa del presidente Pedro Sánchez de recibir personalmente a Guaidó durante su gira por Europa, una decisión respaldada por Zapatero.
La agenda mexicana del exmandatario español comenzó a primera hora de la mañana con un desayuno en el Palacio Nacional, sede del Ejecutivo mexicano, donde fue recibido por Alfonso Romo, jefe de la oficina de Presidencia.
Zapatero subrayó durante su intervención el cambio de ciclo político, que con tanto ahínco insiste en representar el Gobierno mexicano. El ampuloso lema de la Cuarta Transformación hace referencia a una continuación de tres mandatos históricos, de los que López Obrador se siente heredero y continuador: Benito Juárez, Francisco Madero y Lázaro Cárdenas, exponentes respectivamente de la Reforma, la Revolución y la modernidad mexicana.
“Este es un gran país que no se mereció décadas de mala política. Décadas de olvido de los pobres, décadas de corrupción y desigualdad”, remarcó Zapatero, para después puntualizar los tres desafíos que, a su juicio, enfrenta el Gobierno mexicano: la pobreza, la educación y la igualdad, en particular, la igualdad de género.
No es la primera vez que Rodríguez Zapatero es invitado a México desde la llegada de López Obrador al poder. En octubre del año pasado, invitado por el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), el exmandatario español ya expresó su apoyo al nuevo Gobierno, al que definió como “una oportunidad histórica” para resolver los problemas de México.
Fuente: Globovisión /ElPaís/GM














0 comments:
Publicar un comentario