Su equipo acaba de encontrar los “primeros indicios de correlación” entre el frío y la propagación de la enfermedad en España. “Estamos viendo un patrón: a menor temperatura, mayor afectación”, explica. Sin embargo, los antecedentes históricos y lo que está ocurriendo en otros países apuntan a que el verano no será suficiente para detener la pandemia, reseña El País.
Los investigadores españoles han analizado la temperatura promedio de cada comunidad autónoma a lo largo de 14 días y el número de contagios acumulados en ese tiempo por cada 100.000 habitantes. El patrón, según explica Belda, se repite durante todo el periodo estudiado, desde el inicio del confinamiento hasta ahora.
“Hay que ser muy cautelosos, porque las condiciones de humedad y de temperatura varían mucho de unas zonas geográficas a otras y, por supuesto, hay muchos más factores que influyen en la transmisión y propagación del nuevo virus”, advierte la epidemióloga Cristina Linares, coautora de las investigaciones. “Pero sí existe correlación estadística”, subraya.
Hace apenas una semana, un comité de las academias nacionales de ciencias de EE UU recomendó a la Casa Blanca no confiar en que el calor frene la pandemia. Los expertos advertían de que Australia e Irán, dos países con un tiempo considerado veraniego, están sufriendo una rápida propagación del virus.
“Además, los otros coronavirus que causan enfermedades humanas potencialmente graves, como los virus del SARS y del MERS, no han mostrado ningún comportamiento estacional”, alertaban los autores, capitaneados por el médico Harvey Fineberg, de la Universidad de Harvard.
Fuente: El País














0 comments:
Publicar un comentario