ELIGE TU IDIOMA

3 abr 2020

La cuarentena desata protestas en barrios populares de Bolivia

“El Gobierno nos encierra, el hambre nos va a matar”, decía uno de los carteles en la manifestación contra la cuarentena por coronavirus realizada en el Distrito 5, el barrio más castigado de Riberalta, ciudad boliviana de 100.000 habitantes. “Únanse a la marcha, que nadie nos va a dar de comer”, gritaba ante su megáfono el dirigente del Distrito 15, otro barrio con grandes carencias en la tercera ciudad boliviana, Cochabamba. 


Otra protesta parecida se dio en Trinidad, capital del Beni, una región que todavía no registra enfermos de COVID-19. En todos estos casos, los vecinos sobrepasaron a los policías y militares que debían impedir que salieran de sus casas, reseña El País. 

 La cuarentena está fijada hasta el 15 de abril, pero es previsible que se prolongue. Y los más pobres no saben qué puede ser peor: si la amenaza de la enfermedad o la del hambre.
En los próximos días el Gobierno de Jeanine Áñez dará ayudas de 60 y 70 dólares a los mayores de 60 años, a las mujeres embarazadas, a los discapacitados y a los niños que cursan el ciclo educativo primario, en una operación que le costará unos 250 millones de dólares. 

El gabinete interino se decidió, entonces, a repartir dinero en efectivo a los grupos sociales que ya tenía registrados previamente. Otras medidas adoptadas por las autoridades, como la postergación del pago de créditos e impuestos y la rebaja de las tarifas de los servicios básicos, beneficiarán principalmente a los trabajadores formales, que solo constituyen un 30% de la fuerza laboral del país.

La epidemia estalló en Bolivia en medio de un proceso electoral, convocado a causa de los sucesos de fines del año anterior, que acabó con la deposición de Evo Morales de su cargo. 

La polarización política ha quedado atenuada por las urgencias del momento, pero no ha desaparecido. En las redes sociales, dominadas por internautas de clase media, se ha culpado de las protestas contra la cuarentena al partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), cuya fuerza proviene del apoyo de los sectores populares y más vulnerables de la población.

Bolivia ha sido considerado por la consultora Oxford Economics como el país más vulnerable del mundo ante la epidemia. Hoy presenta relativamente pocos casos, hay poco más de 120 confirmados, pero tiene dificultades para manejar adecuadamente incluso a los pocos pacientes que presentan complicaciones. 

Su peor problema es la falta de disposición y de capacidad del personal médico y de salubridad para atender a las personas contagiadas. Así que estas no reciben el apoyo que necesitan de manera oportuna. Debido a ello, la única arma de la que el país puede echar mano es la cuarentena. 

0 comments:

Publicar un comentario