Le hizo caso al navegador y terminó navegando… así se podría describir lo que le pasó a esta joven conductora de 23 años cuyo Toyota Yaris debió ser removido de un lago en Ontario, Canada.
La tecnología avanza, y por más que llamen inteligentes a los modernos sistemas, el cerebro aún lo deben poner los humanos. ¿Qué pasará con los vehículos autónomos? ¿Sabrán reconocer la diferencia entre una calle y una entrada para botes?















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