El ataque fue el séptimo de características similares perpetrados en Santiago antes, durante y después de la visita que hizo a Chile el papa Francisco, la semana pasada y se suman a otros cometidos en el sur del país, donde fueron destruidos tres helicópteros, cuatro iglesias, una escuela y una explotación agrícola. Los autores del atentado de hoy no dejaron panfletos o mensajes en el lugar y según dijo a los periodistas el capitán de Carabineros Rodrigo Pérez, los primeros peritajes no han dado pistas sobre los posibles autores.
El párroco de la iglesia atacada, Modesto Núñez, dijo a radio Cooperativa que no escuchó nada al momento de los hechos debido a que se encontraba durmiendo en otro sector del recinto. “Pensamos que cuando tiraron las bombas alguien pasaría por aquí y avisó a Carabineros. Vinieron los Bomberos y apagaron el fuego”, añadió el religioso, de nacionalidad española y llegado a Chile hace ocho años. “No sé como examinar las intenciones que han tenido, porque no dejaron panfletos ni ningún rayado, nada absolutamente. Solamente el daño y llamar la atención, a lo mejor por la venida del papa, para seguir manifestándose”, añadió.
por Diario EL COMERCIO














0 comments:
Publicar un comentario