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21 ene 2020

El millonario, la "influencer" y el divorcio que conmociona a Corea del Sur

Hay mucha mentira en el mundo de las redes sociales. Bien lo sabe el millonario Chey Tae-won, cuyo engaño pasó por mantener durante años una relación extramatrimonial con una de las influencers más conocidas de Corea del Sur: Chloe Kim, estrella en la plataforma Cyworld, reseñó El País.

La infidelidad ha desembocado en una demanda por parte de su esposa, Roh Soh-yeong, en lo que la prensa local ya ha bautizado como “segiui ihon”: “el divorcio del siglo”. 
En las separaciones empiezan rompiéndose los corazones y a veces acaban haciéndolo los paquetes accionariales: Roh le exige a su marido más de 1.000 millones de euros en títulos de SK, la segunda mayor empresa del país. Semejante transferencia podría acabar costándole a Chey la dirección de la firma, un puesto que nadie ha logrado arrebatarle, ni siquiera tras su paso por la cárcel.

La pareja se conoció en Chicago, donde ambos cursaron sus estudios, y en 1988 contrajeron matrimonio. Él es el noveno hombre más rico de Corea del Sur, con un patrimonio que Forbes valora en 2.600 millones de euros.
Ella tampoco es una persona anónima: es la fundadora y directora del museo de arte contemporáneo Art Center Nabi, uno de los más prestigiosos del país. Por si eso fuera poco, es hija del general Roh Tae-woo, quien fuera presidente del país entre 1988 y 1993. Ambos tienen tres hijos en común y desde 2011 llevaban, con sosiego, vida separadas. Hasta que la tranquilidad se quebró.

Los hechos
Todo cambió hace un mes, cuando a través de su perfil en Facebook, Roh anunció haber alcanzado su límite. “He intentado construir, proteger y mantener unida a mi familia durante los últimos años. Incluso en los momentos más duros y humillantes esperé y me aferré a un rayo de esperanza, pero ahora ya no lo veo”, escribía en su muro. 

Chey no puede decir que lo ocurrido fue un desliz: en 2015 él mismo anunció en público su adulterio e incluso mantiene una segunda familia con su amante. “Creo que ahora es adecuado dejar que mi marido encuentre la felicidad que busca tan desesperadamente”. Con esta frase, Roh informaba de que había presentado una demanda de divorcio.              
Roh exige un 42,3% del paquete empresarial de su marido, quien a su vez posee el 23,5% de la compañía. Esto supondría que un 9,9% iría a parar a las manos de ella, lo que dejaría la cuota de él por debajo de la significativa barrera del 20%. Cuando llegue ese momento, y si cuentan con la cooperación de Roh, la junta podrá lanzarse a su yugular para derribarle. 

Fuente: El País.

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